Una guerra anunciada, programada... y olvidada

Era la década de los años setenta y yo acababa de llegar a la Región de los Grandes Lagos del Zaire, hoy R.D. del Congo. Cada día abría los ojos y los oídos ante el mundo nuevo y desconocido que tenía delante... y pasado un tiempo, empecé a escuchar a  la gente noticias que yo no entendía muy bien: “Se prepara una Guerra”, “los tutsis del Zaire, Ruanda y Burundi, ayudados por Uganda quieren conquistar el Este del Zaire para hacer la gran nación tutsi”, “estamos en peligro”, “hemos encontrado documentos con todo el plan”... Esta noticia, cada vez con más detalles iba corriendo entre la población...

La verdad es que todo esto me parecía algo sin pies ni cabeza. ¡Qué imaginación!, me decía. 

Viví en ese país casi 15 años. Aprendí a conocer y a amar aquella gente de las que he recibido mucho, y poco a poco fui descubriendo que aquella noticia que en un principio me costaba creer, iba tomando cuerpo lenta y sutilmente... a través de pequeños acontecimientos, que solo los que estaban muy atentos iban captando...

Han pasado casi treinta años, y hoy, el Este del Congo es un territorio ocupado por los tutsis y simpatizantes. Cerca de 4.000.000 de personas han muerto, una gran cantidad de poblados han sido destruidos, otros muchos saqueados, infinidad de mujeres violadas, niños obligados a tomar las armas, miles de desplazados...  

Esta es la guerra más mortífera desde la 2ª Guerra Mundial, pero los medios de comunicación la han silenciado, ¡NO ES NOTICIA!; para los gobiernos occidentales este conflicto no existe, y la ayuda que dan a este país son “migajas” comparado con lo que gastan en sus intereses 

Este pequeño recuerdo quiere ser una voz que cuenta lo que ha visto y oído... y quiere también dar testimonio, que en ese país, tan olvidado, mujeres y hombres están dando su vida, en el día a día, para sostener la ESPERANZA de todo un pueblo...

Y también quiero expresar un deseo: Que cada uno de nosotros, allí donde estemos, ayudemos a sacar del OLVIDO, las injusticias de nuestro mundo. 

M.R.